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Integridad Visual
por Juan C. Dürsteler [mensaje nº 79]

La desinformación y el engaño pueden encontrar en la visualización un vehículo ideal. Conviene conocer algunas técnicas para mantener la integridad de nuestras visualizaciones y construir un espíritu crítico respecto de las de los demás.

El pasado 26 de febrero nos enteramos de que Donald Rumsfeld, secretario de defensa de EE.UU., había dado por definitivamente cerrada la oficina de Influencia Estratégica, al parecer después de un artículo aparecido en el New York Times en el que se revelaban los planes de desinformación que pretendía llevar a cabo la citada oficina, que incluían proporcionar informaciones falsas a publicaciones periódicas en el extranjero. Esta noticia trae a colación el papel de la mentira o, si se quiere decir más sutilmente, de la desinformación en relación con la visualización. 

Edward Tufte  dedica un capítulo entero de su excelente libro “The Visual Display of Quantitative Information” a la “Integridad gráfica”, donde desarma algunas de las triquiñuelas que permiten engañar sutilmente con los gráficos. Por ejemplo, Tufte define el “factor de mentira” como la relación entre el tamaño del efecto visual que produce el gráfico y el tamaño real que éste tiene en los datos.

ShrinkingDollar.gif (118748 bytes)
Representación de la disminución del poder adquisitivo del dólar

Aparecida en el Washington Post el 25 de Octubre de 1978, página 1. Reconstrucción, en color, adaptada por el autor.
(Pulse sobre la imagen para agrandarla.) 

Como ejemplo clásico, la representación de la variación del poder adquisitivo del dólar entre 1958 y 1978, aparecida en el Washington Post el 25 de Octubre de 1978, mediante 5 billetes de dólar cuya longitud es proporcional al valor del dólar en cada momento. (Véase la adaptación en la figura adjunta). 

En este caso mientras que la variación del poder adquisitivo es en una sola dimensión, el efecto visual que se percibe es el asociado al área del billete y se varían dos dimensiones. Así el billete menor del gráfico, 1 dólar de 1978, vale 44 centavos de dólar de 1958 y tiene una longitud que es, correctamente, un 44% del billete mayor que representa el dólar de 1958. 

Sin embargo su área es solamente un 19% de la del billete mayor, lo que da la impresión de una reducción drástica en el poder adquisitivo. Para que el área representase fidedignamente el valor, el tamaño del billete habría de ser algo más del doble. Alternativamente podríamos mantener el ancho del billete y cambiar la longitud (lo que se hace habitualmente los gráficos de barras.)

Howard Wainer, en su libro “Visual Revelations” desarrolla 12 reglas para representar mal los datos, que a su vez se basan en la negación de los 3 principios que definen un buen gráfico. Puesto que un buen gráfico muestra muchos datos en poco espacio, de forma precisa y clara, si quieres desinformar: 

  • No muestres los datos (en todo caso que sean pocos).
  • Los que muestres, que sea de forma imprecisa.
  • Ofusca la interpretación de los datos.

Las doce reglas que se siguen de ello son:

  1. Minimiza la densidad de datos (muestra pocos datos en mucho espacio).

  2. Minimiza la razón datos/tinta (poca tinta para datos y mucha para accesorios, ejes, retículos, títulos, adornos...).

  3. Ignora la metáfora visual (las magnitudes no tienen por que corresponderse con su representación).

  4. Maximiza el factor de mentira (sin comentarios).

  5. Haz el gráfico fuera de contexto (para qué enseñar el trozo de gráfica en que nos iba mejor...)

  6. Cambia la escala en medio del eje, normalmente nadie se dará cuenta y puedes cambiar el significado de lo que muestras a tu gusto.

  7. Enfatiza lo trivial y despista la atención de lo que interesa.

  8. Dificulta la comparación, al fin y al cabo lo que muestran los gráficos son diferencias, por tanto, que no se noten...

  9. Ordena alfabéticamente, seguramente será más difícil detectar patrones que si los ordenas por los valores crecientes de alguna de las variables.

  10. Etiqueta lo peor que puedas, de forma ilegible, incompleta, incorrecta y ambigua, nada mejor para confundir a propios y extraños.

  11. Añade información inútil: más decimales y más dimensiones de lo necesario contribuyen a la confusión.

  12. Si funcionó en el pasado, ¡cámbialo!, casi seguro que encontrarás un gráfico peor.

A pesar del tono desenfadado de estas reglas, es claro que darles la vuelta ayuda, que no garantiza, a hacer gráficos más claros y precisos que nos revelen los datos y sus diferencias. Por otro lado contribuye a vencer el impacto de la imagen y construir un sentido crítico que nos permita detectar los gráficos tendenciosos y confusos que pueblan más de una presentación y que demasiadas veces aceptamos alegremente. 

Las visualizaciones no son neutras, dependen de nuestra elección y de lo que queramos mostrar a los demás y a nosotros mismos. Cultivar este sentido crítico respecto de lo que hacemos y de lo que se nos presenta es vital para evitar la confusión.


Tres libros entretenidos e interesantes de leer son:
HowLieMaps.jpg (79872 bytes) How to Lie with Maps 
(Cómo mentir con los mapas) 

por Mark Monmonier 

HowLieStats.jpg (41964 bytes) How To Lie With Statistics  
(Cómo mentir con la estadística) 

por Darrell Huff 

HowLieCharts.jpg (80012 bytes) How To Lie With Charts  
(Cómo mentir con los gráficos) 

por Gerald Jones 

Enlaces de este artículo:

http://www.infovis.net/printRec.php?rec=persona&lang=1#Tufte  
http://www.infovis.net/printRec.php?rec=llibre&lang=1#VisualDisplay  
http://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/0226534219/infovisnet  
http://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/0393310728/infovisnet  
http://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/1583487670/infovisnet  
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