| InfoVis.net>Revista>mensaje nº 70 | Publicado 2001-12-24 |
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¿Se acuerdan cuando los ordenadores funcionaban con MS-DOS y todo había que entrarlo desde la línea de comandos? Luego vino Apple con su malogrado sistema Lisa e introdujo la metáfora de las ventanas y el escritorio, basados, entre otros, en los trabajos del Xerox Palo Alto Research Center sobre interfaces de usuario. Para los interesados en la historia de este desarrollo, vale la pena echar un vistazo al artículo de David K. Every en MacKiDo Todavía conservo el artículo* de Investigación y Ciencia (Scientific American en español) en el que Alan C. Kay explicaba en 1977 la aplicación de conceptos como la orientación a objetos y las ventanas a la microinformática personal, cuatro años antes de que apareciera el IBM PC y MS-DOS. Gracias al Apple MacIntosh la metáfora de las ventanas y el escritorio mostró rápidamente su capacidad para reducir la curva de aprendizaje que suponía la memorización de los muchos comandos que había que teclear para comunicarse efectivamente con el ordenador. Posteriormente Windows se adueñó del mercado, a pesar de que le costó bastante tiempo (y algún que otro pleito) llegar al nivel que habían marcado los ordenadores de Apple. Y aquí seguimos, anclados a esta metáfora del escritorio, que tuvo la virtud de revolucionar en su día la forma de interactuar con los ordenadores pero que cada vez es más contestada desde diferentes medios. En el fondo el escritorio es una forma de disfrazar el sistema de archivos jerárquico basado en ficheros y directorios que se puede encontrar en Unix o MS-DOS con una iconografía que recuerda vagamente nuestra forma de trabajar en la oficina, con documentos carpetas y archivadores. Una forma de trabajar que el propio PC está ayudando a convertir en obsolescente. Por otra parte en los viejos tiempos del MS DOS la cantidad de ficheros y directorios que se podía manejar era mucho más limitada. Hoy los archivos que hay ahora mismo en mi carpeta personal suman 8.767, distribuidos en un árbol con 565 sub-carpetas. Ya se imaginan que de vez en cuando pierdo algún momentillo intentando buscar cierta condenada información... Una de las personas que considera que está metáfora está llamada a desaparecer es David Gelernter, profesor de la Universidad de Yale y director científico de Mirror Worlds Technologies que, bajo el nombre de ScopeWare, comercializa un sistema de gestión de la información basado en la tecnología denominada LifeStreams ScopeWare se basa en la idea de que nuestro sentido del tiempo es un fuerte principio de organización. De hecho la mayoría de los documentos importantes para nosotros figuran entre los más recientes. Así pues la metáfora que utiliza ScopeWare es más cercana a la del diario o la agenda que a la del escritorio. Scopeware presenta, en principio, los documentos ordenados cronológicamente. Además del tipo de ordenación se puede escoger la forma en que queremos ver los documentos . Podemos elegir entre las formas siguientes: En cualquiera de ellos se nos presentan los documentos como rectángulos que incluyen cierta información. Pulsando sobre ellos se abre el propio documento. Pasando el ratón por encima se ve una ampliación de la información. Es recomendable jugar un rato con la demo on-line en la propia web de ScopeWare. Como Scopeware podemos encontrar muchos ejemplos de intentos de escapar a la metáfora consolidada. De algunos de ellos ya hemos hablado antes y seguiremos hablando en el futuro. A este respecto hay un interesante artículo de Claire Tristram en Technology Rreview que se titula “The Next Computer Interface”. En él se sostiene que la metáfora del escritorio nos resulta tan familiar después de tantos años que será muy difícil encontrar otra que la sustituya. Hay mucho camino ya aprendido así que la curva de aprendizaje de un hipotético sustituto habría de ser muy baja o sus ventajas muy grandes como para que se sustituya fácilmente. Probablemente dentro de unos años utilicemos sistemas multimodales para comunicarnos con los ordenadores (o mejor dicho, con la red) y esta disquisición de hoy quizá nos parezca ingenua entonces. En cualquier caso: Feliz Navidad y el mejor de los deseos para el nuevo año 2002. * Microelectrónica y ordenador de uso personal. Investigación y Ciencia no. 14, (1977)(Nov.): 148-160. Enlaces de este artículo: |
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