| InfoVis.net>Revista>mensaje nº 197 | Publicado 2008-12-31 |
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Las históricas elecciones presidenciales de EEUU del pasado 4 de noviembre de 2008 tuvieron en vilo a buena parte del planeta durante unas cuantas horas, mientras se recontaban los votos de los distintos condados de cada estado. Tuve la suerte de vivirlas en directo ya que llegué a Nashville. Tennessee el mismo 4 por la tarde. La mayoría de las cadenas de TV presentaban los resultados mediante mapas geográficos de los estados de EEUU coloreados en rojo (voto mayoritario republicano) o azul (mayoritariamente demócrata) que daban la apariencia de que los resultados estaban muy igualados, mientras que el cálculo indicaba constantemente una ventaja creciente de Obama sobre McCain. Al dia siguiente, con un porcentaje cercano al 100% de recuento, la distancia era abismal entre ambos candidatos. Sin embargo muchos periódicos y televisiones en Estados Unidos mostraban todavía el engañoso mapa geográfico en el que el área de cada estado era proporcional a su superficie y no al número de votos electorales que proporciona que es lo que los colores intentan mostrar. Así visto estábamos ante un mapa con un alto factor de mentira (véase el número 79), diferente según los estados pero bastante elevado ya que el valor de la variable visual (el área geográfica coloreada) no se corresponde con el valor de la variable real que pretende mostrar (los votos electorales). Así un estado con gran superficie geográfica y pocos habitantes y por tanto pocos votos electorales representa una superficie desproporcionada a su importancia electoral. Este es el caso de Montana, el cuarto en superficie con 376.978 Km2 de los Estados Unidos y el 44º en habitantes con aproximadamente 940.000, que proporciona tan sólo 3 votos electorales. California, el tercero mayor en superficie con 410.000 Km2, es sin embargo el más poblado con 38 millones de habitantes y proporciona 55 votos electorales. Al representar ambos según su superficie aparecen visualmente como áreas de parecida importancia cuando el valor electoral de California es 18 veces mayor. El factor de mentira es, pues, de 18! en esta comparación. Afortunadamente existen otras formas de visualización que persiguen una mayor correspondencia entre lo que se ve y lo que se quiere mostrar. Un ejemplo especialmente interesante son los cartogramas.
Un cartograma es un tipo de gráfico, semejante a un mapa, en el que los límites geográficos y el área que contienen están distorsionados en función del valor de una cierta variable georreferenciada que se quiere representar. Una variable está georreferenciada cuando se puede asociar a coordenadas geográficas. Por ejemplo, la población de un país se puede asociar a las coordenadas de latitud y longitud de las poblaciones donde se asienta. Por ejemplo un cartograma de la población mundial mostrará los países con un tamaño proporcional no a su área sino a su población.
WorldMapper es un sitio web dedicado a la elaboración y presentación de cartogramas de muchos interesantes indicadores, desde la población mundial a la pobreza y riqueza, pasando por el consumo y producción de alimentos, entre otros muchos. Es una más que recomendable fuente de cartogramas y (a veces pasmosa) información acerca de nuestro mundo. Según la web Cartogram Central del National Center for Geographic Information and Analysis (NCGIA) se pueden considerar tres tipos de cartogramas
Los mapas geográficos constituyen una de las metáforas visuales más conocidas y usuales. Se enseñan sistemáticamente en todas las escuelas y configuran desde pequeños nuestra imagen visual de cómo es el mundo hasta el punto que si ponemos un mapa cabeza abajo cuesta un tiempo reconocer lo que estamos viendo. Pese a que una cartografía no es en absoluto una metáfora fácil, su familiaridad la hace una potente plataforma para representar información visual, más allá de su objetivo primigenio que es representar, clasificar y comunicar información de localización sobre espacios que son tan vastos que no pueden ser abarcados con la vista directamente. Los cartogramas utilizan la metáfora visual de la cartografía para aumentar la potencia de la representación de información georreferenciada pero no necesariamente geográfica. Quizá su potencia radique precisamente en que son un paso más en la abstracción de la visualización, que respeta sin embargo una metáfora ampliamente conocida y aprendida. Algo que estamos necesitando si queremos acceder a un mayor alfabetismo visual. Enlaces de este artículo:
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