| InfoVis.net>Revista>mensaje nº 154 | Publicado 2004-10-18 |
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La revista digital de InfoVis.net
En el número anterior hablábamos de la teoría del forrajeo de información. Uno de los primeros ejercicios de aplicar prácticamente esta teoría, aunque sólo de forma experimental, fue Web Forager, un software que permite la estructuración del espacio de forrajeo de información en la Web. Es bien conocido que el factor limitante en la navegación por Internet en busca de información es el tiempo. También se conoce, gracias a estudios empíricos, la tendencia de los usuarios a interaccionar de forma repetida con pequeños conjuntos de información lo que se denomina habitualmente "localidad de referencia". Por ello, según Stuart Card, George G. Robertson, y William York* creadores de Web Forager, los usuarios tienden a estructurar su espacio de trabajo informacional de forma que se optimiza de alguna forma la estructura de coste del acceso a la información. En su forma más elemental el usuario dispone de cierta cantidad de información “proximal” que cuesta poco de encontrar, por ejemplo en la mesa del escritorio, cantidades algo mayores de información con un coste de recuperación intermedio, como la que se guarda en los cajones de la mesa o los archivadores y, finalmente, grandes espacios de información “distal” donde el coste de encontrar lo que queremos es mucho mayor, como podría ser el archivo general de la compañía. La Web, sin embargo, no exhibe una estructura informacional que soporte de una manera fácil la creación de estos espacios “naturales” de forrajeo. Para superar esta limitación Card y us colegas proponen dos “movimientos”:
WebBook™, como su nombre indica, utiliza la metáfora del libro para agregar páginas web en una estructura que se visualiza tridimensionalmente con la apariencia de un libro. Cada página es una página web visualizada al estilo tradicional, solo que se puede pasar para ver la página siguiente o la anterior. Los enlaces a otras páginas del libro están codificados en un color diferente a los que apuntan a páginas externas al libro (rojo y azul, respectivamente). Si pulsamos un enlace a otra página del libro éstas empiezan a pasar hasta que se llega a la página seleccionada. Si están en otro WebBook se cierra el actual y se abre el que contiene la página referenciada. Si esta fuera del espacio de trabajo se presenta como una página suelta en el entorno de WebForager. Para pasar página basta con pulsar en la página actual. Cuanto más cerca del margen de la misma se pulse más paginas se pasan de una vez, lo que permite ir al principio o final del libro de forma sencilla.
Las páginas del WebBook pueden llevar pestañas puestas por el usuario para marcar una página cualquiera, igual que se puede hacer con un libro real. También es posible hojear pasando las páginas rápidamente para tener una idea de la información que contienen. Un WebBook se puede guardar en una estantería del WebForager y cuando se vuelva a solicitar se abre por la ultima página visitada. WebBook también soporta una técnica de “foco y contexto” en la que se pueden ver todas las páginas a la vez, si bien la que está en nuestro foco de atención de un tamaño mayor que las demás. Los WebBooks se construyen dinámicamente, de forma que se puede leer los favoritos de un navegador y generar el libro correspondiente, se pueden generar también siguiendo todos los enlaces que hay en una página dada, o crear libros sobre temas concretos. También permiten crear un libro con las paginas resultado de la interrogación a un motor de búsqueda. Según Card, aunque la información es la misma, su accesibilidad y disponibilidad es mucho mayor. WebForager es un espacio tridimensional donde se pueden colocar WebBooks, estanterías de los mismos y/o páginas web individuales, como si de un escritorio real se tratara. Las páginas individuales se pueden tomar e incorporar en WebBooks, a voluntad del usuario. Este espacio está organizado jerárquicamente en tres niveles que responden a diferentes intensidades de interacción.
Como vemos, esta disposición persigue el esquema de la estructura de coste al que nos referíamos más arriba. WebForager y WebBook surgieron en el laboratorio Xerox PARC en 1996 como una primera aproximación a la teoría del forrajeo de información. Las metáforas tridimensionales como la que hemos visto del libro u otras parecidas no han dado, hasta ahora, resultados mejores que otras metáforas más abstractas. Probablemente porque hacer en el mundo virtual lo mismo que hacemos en el mundo real quizá no sea lo que aporta más valor añadido a la comprensión de la información. En el próximo numero veremos algunos ejemplos de ello. * Véase el artículo “The WebBook and the WebForager: An Information Workspace for the World Wide Web” por Stuart K. Card, George G. Robertson, y William York. Enlaces de este artículo:
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