| InfoVis.net>Revista>mensaje nº 138 | Publicado 2004-01-19 |
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La revista digital de InfoVis.net
Hace ya tiempo que nos venimos preguntando si la navegación por Internet va a seguir obviando la visualización, entregándonos listas interminables de resultados que hay que considerar individualmente. De los intentos por hacer más amigable la búsqueda y navegación por Internet y por los cúmulos de información que caen diariamente sobre nosotros hemos hablado ya en varias ocasiones (véase en el archivo los números 24, 47, 48, 51, 52, 55, 70). Recientemente los esfuerzos han ido evolucionando incluyendo elementos visuales cada más sofisticados. Uno de los ejemplos, siguiendo el hilo de los dos últimos artículos sobre grafos es TouchGraph LLC, un “plugin” en Java para Google que, a partir de un enlace primario genera un grafo de todos los enlaces relevantes relacionados con él. Una interesante herramienta, un poco a la manera de KarTOO (del que hablamos en el número 97) pero con menos colorido y quizá un aspecto más académico.
Con otra filosofía y un aspecto más amigable se nos presenta Grokker, un programa de navegación (browser) y metabuscador producido por Groxis, que permite bucear en la información de forma visual con una metáfora diferente. Grokker se puede descargar para probarlo gratuitamente durante 30 días. Grokker, a diferencia de otros sistemas similares no es un “plug-in”, o un website que produce salida gráfica sino un programa que se instala en el ordenador y que actúa como una alternativa al navegador habitual. Grokker dispone de una serie de opciones que nos permiten (en este momento) clasificar y visualizar la información de
En el futuro piensan complementarlo con la Librería del Congreso de los EEUU, Google y una serie de plugins más. Como en cualquier buscador se puede entrar una línea de texto expresando lo que pretendemos que encuentre y Grokker lo busca, lo organiza en categorías y lo representa visualmente en una de los dos espacios principales en que divide su ventanas. En el otro muestra, como en un browser normal, las páginas concretas a las que uno llega buceando en la metáfora visual de la otra ventana. La metáfora visual que utiliza Grokker es circular y recursiva. El espacio de búsqueda se representa como un círculo que ocupa el área máxima que le deja su ventana. Los resultados de la búsqueda se agrupan en categorías que Grokker deduce automáticamente de los propios resultados. Cada categoría principal aparece entonces como un círculo dentro del circulo mayor. A su vez, dentro de cada categoría aparecen otros círculos internos con subcategorías. Finalmente en el nivel más detallado, y en forma de rectángulos en vez de círculos, aparecen los documentos concretos a los que se puede acceder pulsando sobre ellos. El tamaño de los círculos es proporcional a la cantidad de información que contienen. También existe la posiblidad de mostrar cuadrados anidados en vez de círculos.
Una de las claves de Grokker es su algoritmo de clasificación automática que extrae las categorías y subcategorías. Desde este punto de vista no es muy distinto de Vivísimo, una herramienta que en vez de representar las categorías en la forma gráfica de Grokker, se limita a crear una jerarquía y enseñarla “á la Explorador de Windows” en forma de árbol desplegable.
El punto que diferencia a uno de otro es la forma de visualización, clásica en un caso, más arriesgada en el último ya que el cúmulo de círculos resultantes es, cuando menos, poco visto. La propuesta visual de Grokker es elegante y consistente. Cada circulo aparece en un color cuyo significado se puede codificar por parte del usuario, por ejemplo en función de la antigüedad de la información o el precio o valoración de un libro si estamos buceando en la información de amazon.com. Grokker tiene una serie de filtros que reducen la cantidad de información mostrada, que son básicamente de cuatro tipos:
Decidir si Grokker TouchGraph, KarTOO, Vivísimo o cualquiera de las otras alternativas a la navegación y la búsqueda que existen se van a convertir en estándares relegando al museo los browsers actuales es harto arriesgado e incierto. Sin embargo, hay un hecho que me parece claro: están empezando a proliferar alternativas cada vez más sólidas y útiles, que se apoyan en metáforas visuales consistentes, basadas en diversas técnicas que confluyen en una sola herramienta versátil y potente. Pocas de ellas se resisten a la tentación de autoproclamarse “la revolución” pero, aunque en realidad son la evolución natural de una serie de desarrollos ya existentes, están probablemente poniendo los cimientos de lo que será sin duda una búsqueda más fácil e intuitiva, de un referente visual como Google lo es textual. Enlaces de este artículo:
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