| InfoVis.net>Revista>mensaje nº 137 | Publicado 2004-01-05 |
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Los grafos son artefactos matemáticos que permiten expresar de una forma visualmente muy sencilla y efectiva las relaciones que se dan entre elementos de muy diversa índole. Un grafo simple está formado por dos conjuntos:
De una manera más informal podemos decir que un grafo es un conjunto de nodos con enlaces entre ellos, denominados aristas o arcos. En un grafo simple entre dos nodos sólo hay un arco. Si hay más de un arco hablamos de un multigrafo. Si los arcos se pueden recorrer en una en una dirección concreta pero no en la contraria lo llamamos grafo dirigido o dígrafo y los arcos son entonces aristas, si los arcos salen y llegan al mismo punto formando un bucle el grafo resultante se llama pseudografo. A pesar de que un grafo parece una estructura muy elemental, hay muchísimas propiedades de los grafos cuyo estudio ha dado lugar a una completa teoría matemática. (Para más información véase por ejemplo el glosario de grafos de Chris Caldwell o la introducción en español de la wikipedia o la más extensa en inglés) Fue Leonhard Euler quien ideó los grafos como una manera muy potente y elegante de resolver el problema de los puentes de Königsberg. Königsberg (hoy Kaliningrado en Rusia) era en tiempos de Euler (siglo XVIII) una ciudad prusiana cruzada por siete puentes. Durante la época se suscitó la cuestión no resuelta de si era posible recorrer toda la ciudad cruzando cada uno de los puentes una y sólo una vez. Si hacemos una representación esquemática de la ciudad vemos que los puentes unen cuatro porciones de tierra. La búsqueda por prueba y error no conduce a ningún resultado. Euler realizó una abstracción del problema representando mediante puntos las cuatro porciones de terreno y dibujando un arco entre cada dos puntos por cada puente. Llamó orden de cada vértice al numero de arcos que se reunían en el y se percató que el orden de cada vértice visitado en un recorrido sin saltos ha de ser par (sale un enlace y entra otro) excepto para dos puntos del grafo: aquellos donde se inicia y donde se acaba el recorrido, que han de tener orden impar. Si el vértice donde se inicia y se acaba son el mismo entonces todos los vértices han de ser de orden par. En el problema de Königsberg el orden de todos los nodos es 3, esto es impar, por lo que quedó claro que no existía solución para el problema. No había un camino que recorriese todos los puentes pasando una sola vez por cada uno de ellos. El interés de este ejemplo es que además de dar lugar a una teoría matemática muy potente los grafos se dibujan y resultan muy intuitivos, especialmente cuando los vértices son pocos. Ejemplos de grafos que todos conocemos son los organigramas que explicitan la estructura formal de la empresa, los árboles genealógicos o la circuitería de los chips electrónicos. Se usan regularmente para resolver problemas en la eficiencia del transporte, en sociología, electrónica y electricidad, detección de fraude y en general en aquellos campos en los que la conectividad es importante. De hecho vivimos en una sociedad interconectada en la que, por definición, las redes (que son simplemente una forma de grafos dirigidos en los que cada arco tiene un valor) forman cada vez más parte de nuestra experiencia diaria. Internet es el arquetipo de la red y su conectividad nos perfunde a todos. Como anécdota, al parecer la captura de Saddam Hussein se realizó en parte gracias a la labor de construcción del grafo de su red de soporte, basada en las relaciones funcionales de Saddam con miembros de su partido pero sobre todo de las relaciones tribales y familiares que le unen a su ciudad natal de Tikrit. Véase por ejemplo "Learning to break the rules" por Bruce Berkowitz o "How Army Sleuths Stalked the Adiviser who led to Hussein" por Eric Schmitt ambos para el New York Times (debo la información a Jim Wise) No es fácil representar apropiadamente un grafo. De hecho no es fácil representar bien prácticamente cualquier cosa que tenga utilidad. Sin embargo el estudio de las grandes posibilidades que ofrece la representación automática de grafos ha dado lugar a una serie de reglas que vale la pena citar aquí. Según Kozo Sugiyama en su libro “Graph Drawing and Applications”* las reglas estáticas (que sirven para dibujar un solo grafo y no una sucesión de ellos de forma dinámica) se dividen en
Estas reglas persiguen la optimización del dibujo y pretenden facilitar la representación de la forma más sencilla y clara posible. Que ello no es fácil dan cuenta los avances que cada año se muestran en las conferencias sobre representación de grafos (la de este año se hará en New York en Septiembre). “Graph Drawing and Applications” by Kozo Sugiyama, World Scientific Series on Software Engineering and Knowledge Engineering Vol 11. Enlaces de este artículo:
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