| InfoVis.net>Revista>mensaje nº 135 | Publicado 2003-12-08 |
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La revista digital de InfoVis.net
Mucha de la información que utilizamos a diario pasa desapercibida, a nivel casi subconsciente. Sin embargo está ahí, informándonos discretamente, sin interrumpir lo que hacemos ni requerir nuestra atención consciente. Esta información proviene de nuestro entorno , del ambiente que nos rodea, y utilizamos todos los sentidos de que disponemos para captarla. Nos llega a través de la luz que entra por las ventanas, de las ondas de presión que agitan el aire que nos envuelve, de los olores que desprenden los objetos que nos rodean, de las múltiples interacciones físicas y químicas que realizamos a diario con nuestro entorno. Sabemos que hace buen o mal día, que hay sol o está lloviendo sin necesidad de pararnos a pensarlo. Podemos escuchar música de fondo y relajarnos sin que interfiera con otras actividades. Es información que simplemente "esta ahí, flotando". El Dr. Hiroshi Ishii, que dirige el Tangible Media Group del MIT MediaLab centrado en la investigación de interfaces de usuario tangibles, ha estado estudiando este tipo de interacción que utiliza el medio ambiente como elemento central. El concepto que subyace a la interacción ambiental es aprovechar nuestro entorno físico (tangible) como vehículo de interacción digital. Según la empresa Ambient Devices (un spin off de MIT Media Lab) hay tres tipos básicos de interacción:
Un ejemplo de este último tipo de interacción es el "Orbe Ambiental"(Ambient Orb) de Ambient Devices . Este es un dispositivo en forma de bola de vidrio esmerilado que cambia de color (dispone de miles de ellos) en función del estado de la información que previamente hemos definido como relevante para nosotros. El tiempo en una localidad determinada, el valor de tus fondos de inversión, de ciertos valores en bolsa o simplemente si tienes muchos e-mails esperando.
Basta echar un vistazo al Orbe o simplemente mirarlo de reojo basta para obtener la información básica sobre aquello que nos interesa controlar, de forma inmediata y discreta, sin interferir con nuestra actividad. La información esta ahí, siempre cambiante. El Orbe no necesita más que enchufarse a la red eléctrica. La información la recibe a través de la red inalámbrica ya existente (en el 90% de EEUU) de forma similar a como actúa la red de telefonía móvil. Por ello no requiere conexión a Internet ni siquiera disponer de un ordenador . Para configurarlo de forma que haga un seguimiento de la información de nuestro interés basta con llamar por teléfono a Ambient Devices y explicar la información que queremos asociar a los colores. Alternativamente se puede rellenar un formulario en la web de Ambient Devices para obtener el mismo resultado. La información de los canales básicos (Índice Dow Jones, el tiempo en cualquier localidad de tu interés, la previsión del polen en tu área y algunos más, incluyendo si tu jefe o tu mujer están disponibles en el Instant Messenger) son gratuitos. Determinada información requiere el pago de una cuota mensual. Puede parecer que el invento es un poco limitado en cuanto a sus posibilidades. Acaso las personas alérgicas al polen opinen lo contrario. El tiempo lo dirá. Ambient Devices ya está creando otros dispositivos más sofisticados. De cualquier forma este es un decidido paso hacia la experimentación de una nueva forma de interacción y visualización de la información, que no requiere de nuestra atención permanente ni interrumpe nuestra actividad, que nos pide muy poco y que resume gran cantidad de información en un visualizador sencillo. Tengo la sensación de que en el futuro veremos más dispositivos de este estilo y el entorno que nos rodeará será cada vez más informativo. (véase la pagina sobre Phidgets o Physical Widgets, prototipos de dispositivos físicos que facilitan la interacción ambiental.) Enlaces de este artículo:
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