| InfoVis.net>Revista>mensaje nº 131 | Publicado 2003-10-13 |
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El punto fundamental de la web semántica es la conversión de la estructura actual de la web como almacén de datos (sólo interpretables por humanos, que son capaces de poner los datos en contexto) en una estructura de almacenamiento de información. Para convertir datos en información hay que ponerlos en contexto mediante la adición de metadatos, datos que contienen la semántica, la explicación de los datos a que hacen referencia, el contexto en definitiva.
La Web Semántica se basa en dos conceptos fundamentales:
La descripción del significado requiere conceptos ligados a
La manipulación automática de los contenidos se hace a través de
Todos estos conceptos pertenecen al campo de la Representación del Conocimiento (Knowledge Representation). Básicamente la web semántica persigue el establecimiento de una forma universal de representar las relaciones entre los datos y entre éstos y sus significados para que un sistema automático sea capaz de seguir la estructura de las relaciones y saque sus propias conclusiones respecto a la búsqueda que se está realizando. Además este tipo de relaciones se prestan a su representación visual, como ya vimos en el numero 62 de la revista. Por ejemplo supongamos, siguiendo el ejemplo del artículo de Paul Ford “August 2009: How Google beat Amazon and Ebay to the Semantic Web”, que en la web de Juan se dice que Juan es amigo de Pedro. La lógica que aprendimos en secundaria nos dice que si A es amigo de B entonces B es amigo de A Así pues, en una web semántica, una búsqueda de los amigos de Pedro encontraría a Juan, incluso aunque en la web de Pedro no se hiciera ninguna mención de ello. Pero, para ello, este tipo de afirmaciones debe estar codificada en un formato como el RDF (Resource Description Framework) susceptible de ser leído por una máquina y pasado por un motor de inferencias que aplique la lógica a las búsquedas de la web. La promesa es una enorme facilidad para encontrar información relevante de forma potencialmente sencilla. ¿Pero cómo ha evolucionado en estos tres años.? Si miramos a los dos sitios probablemente más relevantes a nivel general como son el Worl Wide Web Consortium (W3C) y Semantic Web se aprecia una gran cantidad de movimiento, especialmente a nivel académico y de standardización. Hay una considerable proliferación de proyectos para la definición de editores de ontologías, como Protégé y otros muchos, y motores de inferencia como los que se pueden hallar en el sitio de Semantic Web. La lista de proveedores de herramientas y servicios para la web semántica se ha incrementado notablemente, pero no pasan todavía de unas pocas docenas (Vease, por ejemplo una de las listas existentes). Hay incluso navegadores “inteligentes” (pero de pago) como Amblit que utilizan la web semántica para enlazar información más o menos sabiamente. Sin embargo el impacto potencial de toda esta tecnología no ha modificado sustancialmente la vida en la web todavía. Los estándares avanzan lentamente, y el esfuerzo de diseñar ontologías interoperables y, sobre todo, de introducir la enorme cantidad de metadatos para indexar apropiadamente los datos existentes, hacen que su avance sea lento. Enlaces de este artículo:
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