| InfoVis.net>Revista>mensaje nº 108 | Publicado 2002-12-02 |
| Also available in English | |
La revista digital de InfoVis.net
El miércoles pasado tuve la suerte de poder contribuir con una ponencia a las IV jornadas de Gestión de la Información, que organizó SEDIC la Sociedad Española de Documentación e Información Científica. Presenté un pequeño “tour” por la Visualización de Información explicando sus aplicaciones más emblemáticas y algunas de las más vanguardistas, con más capacidad de cambiar las reglas del juego. No son éstas, sin embargo, las aplicaciones más apropiadas para su aplicación inmediata en la práctica diaria y tuve la sensación de que, a pesar de la buena acogida de la ponencia, me faltó recalcar que la creación de esos gráficos más cotidianos que creamos o vemos en algunas presentaciones, no sólo es una parte importante de esta disciplina sino aquella de la que podemos sacar más provecho inmediato. Por ello es interesante plantearnos cómo hacer más eficientes los gráficos y diagramas que utilizamos con cierta frecuencia en nuestras presentaciones. Cualquiera que pueda presentar una hoja de cálculo puede hoy en día hacer también un gráfico y sin embargo el uso de los mismos es todavía precario en muchas organizaciones. En el número 73 hablábamos del proceso general de creación de una gráfico, pero antes hay que preguntarse ¿cuándo debo utilizar un gráfico?. La respuesta no es sencilla pero se pueden dar algunas ideas. Edward Tufte, profesor de Yale, considera 5 formas de mostrar información cuantitativa que nosotros reduciremos a 3 y definimos como sigue:
Tufte distingue también el texto tabular y el semi-gráfico que nosotros consideraremos como la combinación de tabla o gráfico y frase. Consiste en uno de esos recursos envuelto por texto; véase “The Visual Display of Quantitative Information” en el capítulo 9. Así pues el núcleo del artículo de hoy se podría resumir en la frase:
Para ilustrar el mensaje anterior podemos usar también una tabla.
Pero podríamos utilizar también un gráfico para expresar lo mismo (figura adjunta). Las gradaciones de color y los solapamientos nos indican que ni 3 ni 20 son números definitivos, depende de la aplicación. El gráfico añade en este caso una expresividad extra a los números exactos de la tabla y reduce la verborrea necesaria para explicar este mensaje. Juzguen por sí mismos cuál de las tres es más apropiada para este caso. Entonces ¿por qué este artículo es tan largo si el contenido se puede resumir en una breve tabla o un diagrama elemental?. Porque el contexto, elemento clave para convertir información en conocimiento, y los matices son difíciles de transmitir mediante tablas y gráficos, incluso cuando tratamos información cuantitativa. Lo mismo pasa con las experiencias personales y las opiniones, partes indisociables de los artículos que tienes la amabilidad de leer. Por ello la combinación apropiada de unos y otros elementos es esencial para la mejor comprensión. Enlaces de este artículo:
|
||||||||||||||||||||||||||||
|
Reserva tu ejemplar gratuito |